Las arcillas, parafangos y barros destacan por su gran capacidad de absorción de toxinas y por el aporte de minerales en grandes cantidades con rapidez y eficacia.
Con el paso del tiempo el organismo humano va perdiendo minerales y oligoelementos. La FANGOTERAPIA resulta por tanto un buena terapia de limpieza y salud y un complemento fundamental de belleza ya utilizado en los tiempos bíblicos del Rey Salomón, la Reina de Saba y Cleopatra.
Para los tratamientos de Medicina estética avanzada se han seleccionado los mejores barros, por ello trabajamos particularmente con los barros del Mar Muerto, un mar situado entre Israel y Jordania que surge de una erupción volcánica y que tiene la salinidad más alta de los mares del mundo en sus aguas y elevadas proporciones de Magnesio, Cloruro de Sodio, Cloruro de Potasio, Hierro y Cloruro de Calcio.