Para corregir los problemas de la calvicie, la solución más natural y satisfactoria es el autoinjerto capilar. Consiste en transplantar pelo del propio paciente de las zonas del cuero cabelludo en las que el pelo nunca cae. Luego se van tallando los microinjertos (uno a uno) o miniinjertos (3 a 5 pelos), según el número de folículos pilosos que contengan o bien combinando ambos procedimientos. A continuación en la zona calva se practican pequeños orificios receptores de aproximadamente 1 mm. dentro de los cuales se depositan los injertos uno por uno con una lente de aumento.